Lancia Delta HF Turbo Integrale EvoII

Tenía yo 15 años cuando empecé a oír hablar del Deltona. Fue mi hermano Manuel, mecánico de coches de carreras el que me comentó que existía tal aparato. Seguramente si comparamos el coches con uno actual pensarás que no es para tanto, pero si nos ponemos en situación y lo comparamos con los coches que había en los 90.. el coche corría mucho, y traccionaba, y giraba bien, y te enamoraba!

No logré ver uno en directo hasta el 99, igual lo veía pero no era capaz de reconocerlo. Fue el de mi amigo Pepe, apodado Pepe Lancia, como no:) En el 2002 me dejó probarlo. Ahí empezaba yo a entender algo de coches, pero poca cosa. Me acuerdo de probarlo y notar por primera vez lo que era ponerse de lado solo por dar gas. Estaba el coche con el motor tocado y andaba bastante bien, mucho más que el mío.

Iván Raña | Coches que ha probadoSi, tuve uno de estos. Lo guardé durante 12 ó 13 años y el año pasado lo vendí por no usarlo, no me gustaba verlo y tenerlo ahí parado. No se usa, se vende.

Me compré este coche después de ganar el Mundial de triatlón en distancia olímpica. Hablando con mis hermano prometí que si ganaba el Mundial nos hacíamos con un Delta Integrale, pero el gordo, el de las atletas ensanchadas.

Me enteré de uno que había por Ferrol, estaba en un bajo cubierto de polvo. Fue verlo y decir: esto se viene para casa con nosotros. Así fue. Como puedo trasmitir en palabras lo que sentía yo haciendo el trayecto de Ferrol a casa conduciendo algo que creía casi inalcanzable años antes? Lo intentaré.

Esos primeros kilómetros eran puro goce, sinceramente creo no era capaz de notar muchas cosas. Al pasar los meses, después de aprender a entender lo que pasa en un coche cuando frenas, cuando aceleras o cambias rápido, me di cuenta de por qué está tan mitificado.

El coche tiene pocos bajos, tienes que subirlo de vueltas para que el turbo sople y notes el empuje que ofrece el coche. Es corto entre Iván Raña | Coches que ha probadoejes, lo que lo hace bastante ágil. Ahora mismo si lo tuviera cambiaría las caídas y convergencias que trae de serie. Tiende a subvirar mucho. El recorrido de la palanca de cambios es un poco largo y lento, si piensan en un coche actual, en aquel entonces era muy preciso y rápido. La suspensión me sorprendió después de intentar hacerlo volar, en un rasante pequeño noté como al aterrizar el coche no rebotaba mucho, iba con mi hermano y los dos coincidimos en que absorbía muy bien la suspensión.

Algo que no me gustaba era el volante tan inclinado hacia delante. Los asientos si que eran muy cómodos y sujetaban muy bien. El freno de mano trabajaba normalillo, y debías pisar el embrague si querías hacerlo trompear. La tracción cuatro estaba siempre en activa, y recuerdo que no iba mal, no era electronica como modelos actuales.

Montaba llantas de 16 pulgadas. Cuando lo compré me dieron unas en 17”, pero no me gustaba como iba, demasiado amarrado, y si no tenía muchos bajos con las de 17” perdía aun más a bajas vueltas.

Me acuerdo mucho de su aspecto, era lo que más me gustaba. Esas aletas ensanchadas, el aleroncito trasero que podías levantarlo. Las llantas, el capó con entradas de aire para que respire el motor. Parecía que el coche pedía a grito: dame caña!

Como anécdota graciosa, os cuento cuando mi hermano lo llevo a una ITV cerca de Santiago. Lo primero que le dijeron fue: si lo ensanchaste tú no te va a pasar la revisión. JAJAJAJAJ.

Pero en resumen, me gustaba por lo que trasmitía al conducirlo. En muchos modelos actuales no notas que llevas más de una tonelada a tu mando, en el Integrale notabas el asfalto roto y la dirección vibraba con los baches. Me acuerdo de llevarlo a la nieve sin ruedas para ello, el ABS entraba pero solo si lo forzabas.

Me lo volvería a comprar.